viernes, 27 de noviembre de 2015

MOMENTO FINAL_ETICA PARA PREGRADO



Propuesta  de una Posible solución a la problemática Codicia y Vicios


La codicia es el deseo o apetito ansioso y excesivo de bienes y riquezas.

Íntimamente vinculado al término de avaricia, que es el afán o deseo desordenado y excesivo de poseer riquezas para atesorarlas, la codicia, se diferenciará de ésta ya que la codicia si bien supone como la avaricia el afán excesivo de riquezas no presenta la voluntad de atesorar a las mismas como sí ocurre con la avaricia.
Porque quien es avaro pretenderá acumular bienes y riquezas de todo tipo y jamás estará dispuesto a gastarlas o compartirlas con otro, en cambio, puede darse que el codicioso que se desvive por lograr mucho dinero, una vez que lo obtenga sí lo comparta con aquellos seres más queridos, por ejemplo, sus padres, su esposa, sus hijos, entre otros.

Empiezo mi propuesta retomando estos términos, considerados en anteriores intervenciones porque considero que sin duda alguna la codicia y los vicios son los principales males que aquejan a nuestra sociedad. Los vicios son desarrollados mayormente por personas que carecen de bienestar social, que no tienen muchas oportunidades educación, empleo, de vivienda digna y de progreso en general. Lo ejemplificare con las historias de vida que he escuchado en las filas de ingreso de la cárcel el Bosque de Barranquilla en las que he interactuado con mujeres de todas las edades tras realizar labores de investigación en misiones de trabajo.
En alguna oportunidad en el lugar antes mencionado sostuve una conversación con la señora Carmen residente del barrio el pueblito de Barranquilla, ella me relataba que su hijo había estado preso varias veces, pero esta vez lo condenaron a 10 años de prisión. Me atreví a preguntarle ¿Por qué cree usted que roba su hijo? Ella me respondió muy calmada: Señito lo que pasa es que yo sufro de artrosis y no puedo caminar ni estar mucho de pie, mi marido murió cuando mis hijos apenas eran unos bebes, tengo 5 hijos y el que esta allá adentro es el mayor. Yo trabaje algunos años para sostener nuestra casa y a los hijos pero ya luego no pude más; yo no pude pagarle colegio, ni comprarle los juguetes y la ropa que los niños de su edad desean usar…--imagínese ni siquiera teníamos televisor—relata con tristeza.
Mi hijo al ver las necesidades que pasábamos se tiro a la calle, primero lavaba los vidrios de los carros, luego se juntó con unas malas compañías y consumió drogas y no pudo para nunca más, por ultimo empezó a robar, llevaba las cosas del hogar, me compraba mis medicamentos, yo no quería que lo hiciera más pero él me decía que no tenía opción.
Ahora está aquí encerrado por mi culpa, por no poder brindarle algo mejor…tenia cristalizados los ojos…
Ella ahora sale y pide limosnas por ratos hasta que le duelen mucho sus piernas… lo que recolecta es para darle de comer a los demás hijos y para llevarle comida los domingos al que está preso.
Es una triste historia, realmente me conmovió y me hizo concientizar de que existen personas que tienen  vicios de drogadicción, delincuencia, agresividad, codicia y etcétera porque quieren, porque son desagradecidos con la vida, pero existe una gran mayoría que lo hacen porque no tienen más oportunidades, porque no pueden acceder a educación, a empleos dignos, y mejoramiento de sus condiciones de vida.
En base a lo anterior considero que el cambio social que necesitamos debe empezar desde los niños y adolescentes, se les debe brindar la oportunidad de un futuro mejor, velar porque se beneficien de la educación oficial, de los mega colegios. Hacer un trabajo de intervención psicosocial en aquellas comunidades vulneradas, sensibilizándolos de la importancia de estudiar para conseguir mejores opciones de ida, para abrirse paso en la sociedad, para no hacerle daño a los demás agentes de la sociedad para saciar nuestras necesidades.

Considero que el gobierno en cabeza de las organizaciones de ONGs y del bienestar familiar, y si es posible nuevos grupos, deberán identificar necesidades, implementar intervenciones, ejecutarlas y hacerles seguimiento para que los niños estudien, brindar oportunidades de trabajos y pedir apoyo a la policía para que realicen patrullaje en las zonas de altos índices de peligrosidad.



REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS




sábado, 7 de noviembre de 2015

CODICIA Y VICIO_ MOMENTO IV

CODICIA Y VICIO


CODICIA

La codicia es el deseo o apetito ansioso y excesivo de bienes y riquezas.

Íntimamente vinculado al término de avaricia, que es el afán o deseo desordenado y excesivo de poseer riquezas para atesorarlas, la codicia, se diferenciará de ésta ya que la codicia si bien supone como la avaricia el afán excesivo de riquezas no presenta la voluntad de atesorar a las mismas como sí ocurre con la avaricia.
Desde el punto de vista de la religión cristiana, la codicia está vista como un pecado y como un vicio, ya que se ubica del lado contrario a lo lícito y lo moralmente aceptable. Porque asociar el placer y la felicidad con un objeto material, en definitivas cuentas, no solo impedirá el pleno desarrollo como persona del individuo sino que además lo alejará ciertamente de la dimensión espiritual que toda religión exige.
Quien es codicioso no reparará de ningún límite moral o legal para conseguir aquello que quiere: riquezas y más riquezas. Si hay que perjudicar a alguien, traicionar o directamente lastimar, lo hará sin problemas ni remordimientos.



Vicio 

Los vicios, por otra parte, son los hábitos considerados como inmorales o degradantes para una sociedad. La obscenidad, la lujuria y la corrupción son algunos de los ejemplos más comunes: “La corrupción de nuestra clase dirigente es un vicio que carcome las posibilidades de progreso”.
La sociedad está llena de vicios, hay muchos jóvenes con vicios de drogadicción, alcoholismo, vídeo juegos, delincuencia, entre otros muchos. Con relación al tema de la codicia, podemos ver después de leer la información anteriormente suministrada acerca de los vicios que la corrupción es un vicio y está íntimamente relacionado con la codicia, cuando un político desea de manera exagerada obtener riquezas y bienes materiales deberá incurrir en la corrupción, fraudes administrativos para apropiarse de los recursos del estados a su cargo.



Porque quien es avaro pretenderá acumular bienes y riquezas de todo tipo y jamás estará dispuesto a gastarlas o compartirlas con otro, en cambio, puede darse que el codicioso que se desvive por lograr mucho dinero, una vez que lo obtenga sí lo comparta con aquellos seres más queridos, por ejemplo, sus padres, su esposa, sus hijos, entre otros.
Lamentablemente esto se ve día a día y en los lugares menos esperados, Parte considerable de la población ha olvidado términos como la lealtad, la promesa de la equidad, de un futuro mejor para todos, del advenimiento de la justicia social, de que nuestros hijos puedan gozar de la libertad de expresión y también nuestros nietos.

En el ejemplo expuesto por una compañera se denota claramente la codicia, “LA POLÍTICA”, cuando los aspirantes están trabajando por obtener el poder prometen muchas cosas,  las personas ponen todas sus esperanzas en ellos, en miras de una mejor ciudad- de un mejor país; pero cuando obtienen el cargo aspirado, los invade la codicia y ya no les importa la comunidad, solo llenarse los bolsillos ellos mismos y sus familias. Por eso no mejoramos, por eso siempre habrá hambre, analfabetismo, miseria, hambre, delincuencia: por la falta de oportunidades.

Es un término que procede del latín vitium y que tiene diversos usos y significados. La utilización más frecuente del concepto está vinculada al gusto especial y desmedido de algo, que lleva a usarlo o consumirlo frecuentemente y con exceso“Las películas son mi vicio: puedo ver unas cinco por fin de semana”“Mi único vicio son las papas fritas”“Me gusta el juego, pero no puedo decir que sea un vicio para mí”.

Por lo general, los vicios son hábitos dañinos que ponen en riesgo la salud de una persona. Si bien pasar muchas horas frente al televisor o jugando con el ordenador pueden causar problemas de vista y afectar negativamente la postura, no constituyen grandes amenazas; en cambio, el tabaco, el alcohol y la cocaína, entre muchas otras sustancias, pueden conducirnos a la muerte. Cabe mencionar que, en este contexto, el término vicio está fuertemente ligado a las adicciones: “La madre de Sebastián decidió internarlo para que pudiera abandonar sus adicciones de una vez por todas”“El cantante confesó que las drogas y el juego son dos vicios que lo llevaron a la ruina”.


BIBLIOGRÁFICA